Ir al contenido principal

De Santa Juchiteca, re-lecturas, adultez y otros menesteres.

Son las 11:31pm, durante una de mis tantas horas de locura (las últimas antes de dormir), decidí releer todo mi blog. Descubrí muchas cosas, muchos cambios, mucho aprecio de terceros, muchos años, mucha información olvidada. Suelo olvidar fechas, casi siempre. Soy de las que recuerda datos históricos, tecnicismos de los objetos o nombres bonitos pero fechas, nunca.

Y descubrí que empecé este blog hace casi 5 años. Los cuales han sido lo más fuerte en mi. Cinco años de pérdidas, malas noticias, nacimientos inesperados, cambios radicales, malos humores, buenos humores, nuevas experiencias, nuevos amigos, amigos perdidos, amigos que se mudaron. Todo ha pasado en 5 años. Y ahora estoy en ese punto en el que ya no se que sigue. ¿Qué me depara el destino? ¿Qué voy a hacer próximamente?¿Quíen se cruzará por mi camino?¿A quién perderé ahora? ¿Tengo la fuerza para continuar?¿Este año si me convertiré en homeless?

Ya ni se la verdad, ya no se que pensar, hacer o decir. No se si continuar con mis manías, mis gustos, mi plan a futuro o hacer cambios radicales. ¿En que momento crecemos? ¿Ya lo hice y no me he dado cuenta o sigo en proceso? ¿Porqué la vida es así? Me están atacando todas esas dudas y empiezo a reacomodar mis ideas.

Creo que todo es cuestión de la cercanía de mis 25, creo que me pasará como con los 20, cuando me cayó el veinte literal de la vida. Tal vez simplemente exagero, tal vez solo es un cambio básico a mi edad y en mi situación.

Tal vez solo perdí mi yo.

Santa Juchiteca

Comentarios

Entradas populares de este blog

Helado de nuez

 No sé si voy a publicar este post. No sé ni siquiera si voy a abrir este blog de nuevo al mundo, solo sé que necesito escribir un poco. Son casi las 11 y estoy cenando helado de nuez. No es mi favorito, pero es lo que hay en el refri. Tuve dos clases hoy, una de Zapoteco y otra de Italiano. Por fin estoy aprendiendo la lengua de mi abuela. Estoy segura que donde está se ríe de mí un poco cada que ve las ocurrencias que me entran a la mente "¿Qué hace esta chamaca aprendiendo finés?" Todo lo que hago con tal de no pensar, de no razonar la realidad, de seguir en modo automático hasta que la próxima tragedia llegue. ¡Hey! Es mejor que la nicotina constante o el alcohol en desmedida, ¿no? Mi abuela era libra, tal vez por eso nos entendíamos tan bien. Pero ella era tranquila, sabia y con amor para todos. Yo en cambio solo busco quien me la pague. Triste, yo lo sé. Pero bueno, ¿qué esperaba la vida de alguien como yo, que ha vivido drama tras drama sin un poquito de tiempo fuera? ...

Abril

 En abril aprendí que las espinacas saben bien, que hay comida coreana muy deliciosa y difícil de pronunciar. Que todo se puede romper en cualquier momento, que no puedo con todo siempre, que no puedo ir corriendo detrás de la vida para intentar alcanzarla.  Las sillas rotas, el sillón hundido, la tarja dando batalla para no caerse, la cama sostenida por mi esperanza de un final... Un final que vengo esperando desde 2022, que simplemente no se da.  Y mientras atiendes la limpieza, se acaban las verduras y los frijoles; y entonces te peleas en el super, porque tu sanidad mental pende de un fino hilo de esperanza, la esperanza del final. Pero hay que ir a la farmacia y ordenar las cajas de medicina, pero el alimento de los gatos se acaba mañana y ya cortaron el agua.  La lavadora deja de funcionar en la noche y entonces te acuerdas que debes organizar las citas médicas y ¿Tenías algo que estudiar? Ah si! Hay que pagar la tarjeta y ya se va a vencer el seguro del carro....

Un retorno

Me he puesto a pensar en escribir como me siento últimamente. Después de una pandemia, mi vida a dado un giro el cual no estaba lista para aceptar. Sigo sin aceptarlo. De vez en cuando reniego de mi realidad y mis obligaciones y me quiero morir, pero luego pasa, mi cerebro se entume y simplemente fluye con la corriente.  En esta última semana, puedo decir que mis problemas mentales me han dado más molestias que en los últimos 2 años. Si soy sincera, no me sorprende. He estado "estable", en modo automático, así que, digamos que mi cerebro se ha cansado y simplemente abandonó el barco. Já. ¿Te ha pasado que ni siquiera eres capaz de llorar? ¿De sentarte y proponerte llorar para liberar todos esos sentimientos y emociones que traes encima? Pues, así estoy. Ni una lágrima. Tal vez necesito alcohol, o menos café en mi sistema. Por eso me he decidido a escribir, tal vez así logre llorar y volver a recargar la energía que necesito para continuar con mi "trabajo". Y ni menc...