La ansiedad me entra de repente, no se va del todo. Para cuando me doy cuenta estoy dando vueltas en la sala o en el suelo viendo el reloj. ¿Porqué no puedo mantenerme en un constante estado funcional? Resulta que cuando me quiero meter de lleno en lo que debería estar haciendo, me bloqueo y termino enojada, enojada como niña que hace berrinche por tonterías. Quiero hacer lo que debería estar haciendo pero no puedo. Intento regresar a mi antigua rutina, pero es difícil. No puedo evitar dejar de pensar en mil cosas a la vez y en nada. ¿Cómo se supone que regrese a ser yo si el desequilibrio se mantiene constante? Incluso este texto es una gran vuelta a lo mismo, sin sentido, repitiendo todo. Recuerdo cosas, cosas que creí olvidar, cosas inútiles. Como cuando tenía clase a las 7 en sábado y yo llegaba demasiado temprano. Me recostaba en las bancas, a ver el cielo y los árboles. La luz cambiaba poco a poco, los pájaros despertaban de uno en uno, hasta que de repente armaban u...
La vida de una mujer obsesiva