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Helado de nuez

 No sé si voy a publicar este post. No sé ni siquiera si voy a abrir este blog de nuevo al mundo, solo sé que necesito escribir un poco. Son casi las 11 y estoy cenando helado de nuez. No es mi favorito, pero es lo que hay en el refri. Tuve dos clases hoy, una de Zapoteco y otra de Italiano. Por fin estoy aprendiendo la lengua de mi abuela. Estoy segura que donde está se ríe de mí un poco cada que ve las ocurrencias que me entran a la mente "¿Qué hace esta chamaca aprendiendo finés?" Todo lo que hago con tal de no pensar, de no razonar la realidad, de seguir en modo automático hasta que la próxima tragedia llegue. ¡Hey! Es mejor que la nicotina constante o el alcohol en desmedida, ¿no? Mi abuela era libra, tal vez por eso nos entendíamos tan bien. Pero ella era tranquila, sabia y con amor para todos. Yo en cambio solo busco quien me la pague. Triste, yo lo sé. Pero bueno, ¿qué esperaba la vida de alguien como yo, que ha vivido drama tras drama sin un poquito de tiempo fuera? ...

Rimas muy fallidas qué salieron entondas

Mi psiquiatra decía Que aprendiera a definir lo que sentía. No todo es odio y tristeza, Juchiteca; Lo que sientes se llama diferente,  nadie te enseñó a entenderte? Él levantaba su mano derecha Y enumeraba las emociones. Una a una yo aprendí, Qué no todo era odio y tristeza en Juchiteca. Las sesiones eran un sin fin de carcajadas Por parte de mi loquero; A mis ideas, opiniones y muchas aventuras Qué me sucedieron antes de la medicina. Mi psiquiatra murió, un marzo o junio de 2020 No me dio de alta, pero al menos lo hice reír en cada sesión. A diferencia de otros locos, yo si aprendí a diferenciar, Que no todo es odio y tristeza en Juchiteca, Qué las pastillas no quitan ideas, opiniones o aventuras; Qué la frustración es mi amiga, Y que si el insomnio me arrulla el cerebro En las noches cálidas y frías Es por la ansiedad que me acompaña en la mañanas, Junto al café y las manías. No todo es odio y tristeza, Juchiteca; Úsa tu sarcasmo y búrlate de tu vida. 

Mi yo digital 2

 En esta mañana de insomnio me puse a pensar y a hacer cuentas. Tengo casi 20 años teniendo mi yo digital. Tenía 15 cuando creé mi primer correo y lo usaba solo para entrar a las salas de chat. Después llegó el fotolog y el boom empezó. Con el avanzar de la tecnología fui creciendo. No recuerdo bien el nombre de mi página en ese entonces, pero sé que cuando, un día de verano de 2007 decidí empezar a escribir, marqué el resto de mi personalidad digital. He sido esta persona en cada una de las redes que se me han atravesado, incluso he caído en cerrar todo por un rato, y después retomar. Si soy sincera, nunca creí que iba a tener un smartphone o internet en la calle para platicar con mis amigos. No era una necesidad que tuviera. Ahora es raro si alguien no lo tiene. Y aunque mi smartphone no es lo más moderno, sirve para perderme en el vicio de las apps de videos. En fin, desde la mañana ha estado brincando una idea en mi mente, ¿y si cierro todo y ya? Vaya, no creo que haya necesid...

Dolor de espalda

Me desperté muy temprano, como si tuviera algo que hacer. En realidad creo que mi mente se cansó de estar triste y decidió que era buen momento para iniciar con la cantaleta del futuro incierto y el recuento de los logros obtenidos en la vida. Bajar a la cocina por café y no verla, no saber de ella, me deja un sabor amargo. Fueron 19 años juntas, pero la vida le empezaba a pesar. Ya abajo pienso en que debo ir recogiendo sus platitos de comida, pero no me siento lista aún. Sería como borrarla de un día para otro y no puedo con eso. Debo recalentar un poco más el café, pues tenemos 21° (y es canícula). La lluvia de hace días me ha dejado un dolor de espalda y pierna que no me deja moverme a gusto. Trueno poco a poco. Debería tomar una galleta con ese café. En la tele el noticiero muestra el clima a futuro, el cual se ve prometedor y alejado de los 40° que habíamos venido sintiendo. A mi madre le urge el sol para lavar unas toallas, como cada semana. Al subir las escaleras pienso en qué ...

Tangos

Me gustan los tangos. Son deprimentes y melodiosos, mi fuerte. Algún día aprenderé a bailar tango, con un hombre que me tenga paciencia (si es que llegara a existir). Siempre me he imaginado escuchando tango en algún bar de mala muerte, a media luz, con bebida en mano. La realidad es que no conozco ningún bar así, creo que no tendría mucha clientela y terminaría cerrando. La escena bohemia en estas tierras ha desaparecido por completo, atrás quedaron los lugares donde paseaba uno que otro viernes con mis dos amigos artistosos. En ese entonces, el bar que frecuentábamos los hipsters tocaba canciones de Agustín Lara y éramos pocos los veinteañeros. La jarra de cerveza no pasaba de los 60 pesos y nos servía muy bien para los 3. Antes de las 12, corríamos cada quién a tomar algún camión de mala muerte, el último de la noche, para así evitar gastar en taxi. Esas eran mis aventuras de facultad, sobrepensando obras de arte, libros y criticando la sociedad regia que me despreciaba (y la cual ...

Atatakai

Tengo un amigo japonés; nuestra amistad es la más rara que puede existir. Siempre he sido mala haciendo amigos. Normalmente me siento intimidada por las personas y recurro a la arrogancia para así evitar tener que seguir relacionándome con el mundo. Por extraño que parezca, mis amistades más fuertes y duraderas terminan siendo aquellas que se alejan varios (muchos) kilómetros de mí. Hace unos años, con mi hype de aprender japonés, busqué alguien en flickr que supiera inglés y le interesara platicar conmigo para poder practicar el idioma. Tuve la gran suerte de conocer a este fotógrafo, amable y un poco otaku como yo en ese momento lo era. Nuestra amistad creció vía redes sociales y pláticas en correos largos, eternos, redactados en tres idiomas para poder practicar y conocernos. Desde el momento de la primera charla hasta el día de hoy han pasado 10 años. En esos años, solo lo he visto una vez, en Japón. Siempre ha sido amable, chistoso, generoso, una excelente persona dispuesta a cono...

Cuarentena sin mucho que hacer

Regresar a esta esquina es como entrar en un ático lleno de recuerdos viejos y empolvados. Atrás a quedado la angustia por el mal comer y la tristeza desbordada a través de las letras. Hoy soy otra. Bueno, sigo siendo yo, pero mejorada? No, digamos que he evolucionado. Con los años uno se vuelve más resistente, o, al menos, lo aparenta mejor. Decido regresar a este lugar por que siento que traigo mucho en la cabeza y nada a la vez. Puede salir algo bueno de esto, puede que cierre de nuevo, no sé. El punto es ver qué va surgiendo con los días. Estos momentos de cuarentena han sido como estar en un juego de feria, de esos que son como una taza y dan vueltas y vueltas y vueltas. Hay momentos que lo disfrutas y te relajas, hay momentos que sientes que quieres vomitar, salir volando. Y al final están esos estados de sopor que sales volando por los aires y no sientes. Te conviertes en una nube más, ahí flotando en el inmenso cielo azul. No estoy drogada, solo, estoy sintiendo más allá de...

ruido

La ansiedad me entra de repente, no se va del todo. Para cuando me doy cuenta estoy dando vueltas en la sala o en el suelo viendo el reloj. ¿Porqué no puedo mantenerme en un constante estado funcional? Resulta que cuando me quiero meter de lleno en lo que debería estar haciendo, me bloqueo y termino enojada, enojada como niña que hace berrinche por tonterías. Quiero hacer lo que debería estar haciendo pero no puedo. Intento regresar a mi antigua rutina, pero es difícil. No puedo evitar dejar de pensar en mil cosas a la vez y en nada. ¿Cómo se supone que regrese a ser yo si el desequilibrio se mantiene constante? Incluso este texto es una gran vuelta a lo mismo, sin sentido, repitiendo todo. Recuerdo cosas, cosas que creí olvidar, cosas inútiles. Como cuando tenía clase a las 7 en sábado y yo llegaba demasiado temprano. Me recostaba en las bancas, a ver el cielo y los árboles. La luz cambiaba poco a poco, los pájaros despertaban de uno en uno, hasta que de repente armaban u...

Reviviendo esquinas.

No soy constante. No tengo una vida entretenida y por consecuencia, no tengo nada que escribir. No tengo quien lea esto, anyway. Y ustedes ¿siguen pendientes de este blog? Hoy mi hermana me recordó que tengo un blog. Fue gracias a mi tema de siempre (japonés, japonés, japonés). En los últimos años mi único tema es ese. Pues es lo que hago semi  bien.  Tengo varios años peleada con la fotografía. Digamos que tenemos diferencias irreconciliables. No nos toleramos. Es triste cuando estudias algo que terminas no queriendo hacer por pánico a fallar. Y luego, te empieza a producir flojera, y después ya solo te trae malos recuerdos. Y entonces quieres botar todas tus cámaras y descubres algunas que nunca estrenaste. Terminas abriéndola de par en par (pues ya no te importa mandarlas al diablo, ya no son tus amores) y la dejas como nueva, sin hongos, sin tierra y con la necesidad de saber si no la cagaste. Pero, como siempre, se queda en proyecto. Algún día la probarás y verás ...

De Santa Juchiteca, re-lecturas, adultez y otros menesteres.

Son las 11:31pm, durante una de mis tantas horas de locura (las últimas antes de dormir), decidí releer todo mi blog. Descubrí muchas cosas, muchos cambios, mucho aprecio de terceros, muchos años, mucha información olvidada. Suelo olvidar fechas, casi siempre. Soy de las que recuerda datos históricos, tecnicismos de los objetos o nombres bonitos pero fechas, nunca. Y descubrí que empecé este blog hace casi 5 años. Los cuales han sido lo más fuerte en mi. Cinco años de pérdidas, malas noticias, nacimientos inesperados, cambios radicales, malos humores, buenos humores, nuevas experiencias, nuevos amigos, amigos perdidos, amigos que se mudaron. Todo ha pasado en 5 años. Y ahora estoy en ese punto en el que ya no se que sigue. ¿Qué me depara el destino? ¿Qué voy a hacer próximamente?¿Quíen se cruzará por mi camino?¿A quién perderé ahora? ¿Tengo la fuerza para continuar?¿Este año si me convertiré en homeless? Ya ni se la verdad, ya no se que pensar, hacer o decir. No se si continuar con...

Una tonta tarde del 2008

Despues de un buen tiempo, decido regresra a este blog. Estoy en visuales, se supone, haciendo servicio. Mi solitaria tiene hambre, extrañamente a esta hora. Empecé con la primera transferencia de un 3/4. Me aburrroooo, Damien me pega en el brazo, auch! De nuevo, pienso en las musarañas. Deseo mantenerme así, es mejor a pensar en lo que podria ocurrir si... Creo que no soy buena escribiendo, por algo no estudié letras. jejejejeej Damian se robará un cassette de miniDV que es del patrón, by the way, le vale! La vida transcurre lenta aquí. Siempre parece el mismo día, la misma hora, interminable!!!!!!  Ya, me retiro. Nunca tengo nada bueno que decir. Por lo mismo, procuro no hablar con nadie, eso, y por que me molesta la gente. Crunch crunch... santa perdiendo su juchitecidad...