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Helado de nuez

 No sé si voy a publicar este post. No sé ni siquiera si voy a abrir este blog de nuevo al mundo, solo sé que necesito escribir un poco. Son casi las 11 y estoy cenando helado de nuez. No es mi favorito, pero es lo que hay en el refri. Tuve dos clases hoy, una de Zapoteco y otra de Italiano. Por fin estoy aprendiendo la lengua de mi abuela. Estoy segura que donde está se ríe de mí un poco cada que ve las ocurrencias que me entran a la mente "¿Qué hace esta chamaca aprendiendo finés?" Todo lo que hago con tal de no pensar, de no razonar la realidad, de seguir en modo automático hasta que la próxima tragedia llegue. ¡Hey! Es mejor que la nicotina constante o el alcohol en desmedida, ¿no? Mi abuela era libra, tal vez por eso nos entendíamos tan bien. Pero ella era tranquila, sabia y con amor para todos. Yo en cambio solo busco quien me la pague. Triste, yo lo sé. Pero bueno, ¿qué esperaba la vida de alguien como yo, que ha vivido drama tras drama sin un poquito de tiempo fuera? ...

ilusión

(Un mini cuentito) Cuando abrió los ojos, ella no estaba. En la almohada, una instantánea borrosa y mal encuadrada del amanecer. La fecha estampada rápidamente en ella y una nota que decía "Pensé que te habría gustado ver éste amanecer". La habitación estaba vacía. Afuera, el bullicio de las 10 de la mañana inundaba el ambiente. Mujeres llegaban a vender sus artesanías a la plaza; las grandes copas de los árboles bailaban con el viento al ritmo de los pájaros cantando. En los cafés, las personas revivían al primer sorbo de las tazas. Todo iba igual, como se suponía. Todo seguía el ritmo de lo cotidiano. Pero ella no estaba. 

Rimas muy fallidas qué salieron entondas

Mi psiquiatra decía Que aprendiera a definir lo que sentía. No todo es odio y tristeza, Juchiteca; Lo que sientes se llama diferente,  nadie te enseñó a entenderte? Él levantaba su mano derecha Y enumeraba las emociones. Una a una yo aprendí, Qué no todo era odio y tristeza en Juchiteca. Las sesiones eran un sin fin de carcajadas Por parte de mi loquero; A mis ideas, opiniones y muchas aventuras Qué me sucedieron antes de la medicina. Mi psiquiatra murió, un marzo o junio de 2020 No me dio de alta, pero al menos lo hice reír en cada sesión. A diferencia de otros locos, yo si aprendí a diferenciar, Que no todo es odio y tristeza en Juchiteca, Qué las pastillas no quitan ideas, opiniones o aventuras; Qué la frustración es mi amiga, Y que si el insomnio me arrulla el cerebro En las noches cálidas y frías Es por la ansiedad que me acompaña en la mañanas, Junto al café y las manías. No todo es odio y tristeza, Juchiteca; Úsa tu sarcasmo y búrlate de tu vida. 

Fiebre

 Me encanta tener sueños febriles ¿Será que me reinician el cerebro? Veo olores, hablo idiomas y conozco gente nueva en ellos. Es como aventarse en una alberca de gliter, puede ser una idea genial pero tiene sus inconvenientes. He estado enferma alrededor de una semana, y las disociaciones han bajado, la ansiedad se puso productiva y, aunque me siento más lenta, mi mente está carburando mejor después de esas noches de fiebre. ¿Será como un rave neuronal? ¿O es más como una tortura al cerebro? Santa Juchiteca 

Mi yo digital 2

 En esta mañana de insomnio me puse a pensar y a hacer cuentas. Tengo casi 20 años teniendo mi yo digital. Tenía 15 cuando creé mi primer correo y lo usaba solo para entrar a las salas de chat. Después llegó el fotolog y el boom empezó. Con el avanzar de la tecnología fui creciendo. No recuerdo bien el nombre de mi página en ese entonces, pero sé que cuando, un día de verano de 2007 decidí empezar a escribir, marqué el resto de mi personalidad digital. He sido esta persona en cada una de las redes que se me han atravesado, incluso he caído en cerrar todo por un rato, y después retomar. Si soy sincera, nunca creí que iba a tener un smartphone o internet en la calle para platicar con mis amigos. No era una necesidad que tuviera. Ahora es raro si alguien no lo tiene. Y aunque mi smartphone no es lo más moderno, sirve para perderme en el vicio de las apps de videos. En fin, desde la mañana ha estado brincando una idea en mi mente, ¿y si cierro todo y ya? Vaya, no creo que haya necesid...

Un retorno

Me he puesto a pensar en escribir como me siento últimamente. Después de una pandemia, mi vida a dado un giro el cual no estaba lista para aceptar. Sigo sin aceptarlo. De vez en cuando reniego de mi realidad y mis obligaciones y me quiero morir, pero luego pasa, mi cerebro se entume y simplemente fluye con la corriente.  En esta última semana, puedo decir que mis problemas mentales me han dado más molestias que en los últimos 2 años. Si soy sincera, no me sorprende. He estado "estable", en modo automático, así que, digamos que mi cerebro se ha cansado y simplemente abandonó el barco. Já. ¿Te ha pasado que ni siquiera eres capaz de llorar? ¿De sentarte y proponerte llorar para liberar todos esos sentimientos y emociones que traes encima? Pues, así estoy. Ni una lágrima. Tal vez necesito alcohol, o menos café en mi sistema. Por eso me he decidido a escribir, tal vez así logre llorar y volver a recargar la energía que necesito para continuar con mi "trabajo". Y ni menc...

Dolor de espalda

Me desperté muy temprano, como si tuviera algo que hacer. En realidad creo que mi mente se cansó de estar triste y decidió que era buen momento para iniciar con la cantaleta del futuro incierto y el recuento de los logros obtenidos en la vida. Bajar a la cocina por café y no verla, no saber de ella, me deja un sabor amargo. Fueron 19 años juntas, pero la vida le empezaba a pesar. Ya abajo pienso en que debo ir recogiendo sus platitos de comida, pero no me siento lista aún. Sería como borrarla de un día para otro y no puedo con eso. Debo recalentar un poco más el café, pues tenemos 21° (y es canícula). La lluvia de hace días me ha dejado un dolor de espalda y pierna que no me deja moverme a gusto. Trueno poco a poco. Debería tomar una galleta con ese café. En la tele el noticiero muestra el clima a futuro, el cual se ve prometedor y alejado de los 40° que habíamos venido sintiendo. A mi madre le urge el sol para lavar unas toallas, como cada semana. Al subir las escaleras pienso en qué ...