Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como cosas por hacer antes de morir

Helado de nuez

 No sé si voy a publicar este post. No sé ni siquiera si voy a abrir este blog de nuevo al mundo, solo sé que necesito escribir un poco. Son casi las 11 y estoy cenando helado de nuez. No es mi favorito, pero es lo que hay en el refri. Tuve dos clases hoy, una de Zapoteco y otra de Italiano. Por fin estoy aprendiendo la lengua de mi abuela. Estoy segura que donde está se ríe de mí un poco cada que ve las ocurrencias que me entran a la mente "¿Qué hace esta chamaca aprendiendo finés?" Todo lo que hago con tal de no pensar, de no razonar la realidad, de seguir en modo automático hasta que la próxima tragedia llegue. ¡Hey! Es mejor que la nicotina constante o el alcohol en desmedida, ¿no? Mi abuela era libra, tal vez por eso nos entendíamos tan bien. Pero ella era tranquila, sabia y con amor para todos. Yo en cambio solo busco quien me la pague. Triste, yo lo sé. Pero bueno, ¿qué esperaba la vida de alguien como yo, que ha vivido drama tras drama sin un poquito de tiempo fuera? ...

Atatakai

Tengo un amigo japonés; nuestra amistad es la más rara que puede existir. Siempre he sido mala haciendo amigos. Normalmente me siento intimidada por las personas y recurro a la arrogancia para así evitar tener que seguir relacionándome con el mundo. Por extraño que parezca, mis amistades más fuertes y duraderas terminan siendo aquellas que se alejan varios (muchos) kilómetros de mí. Hace unos años, con mi hype de aprender japonés, busqué alguien en flickr que supiera inglés y le interesara platicar conmigo para poder practicar el idioma. Tuve la gran suerte de conocer a este fotógrafo, amable y un poco otaku como yo en ese momento lo era. Nuestra amistad creció vía redes sociales y pláticas en correos largos, eternos, redactados en tres idiomas para poder practicar y conocernos. Desde el momento de la primera charla hasta el día de hoy han pasado 10 años. En esos años, solo lo he visto una vez, en Japón. Siempre ha sido amable, chistoso, generoso, una excelente persona dispuesta a cono...

Talento

Llamemos las cosas como son. Hay quienes nacieron con el. Yo no soy afortunada en eso. Digamos que voy en la fila de los average. Antes me molestaba y me hacía sentir muy mal,  me enojaba y gruñía. Hoy uso esos sentimientos y trato de definir cual es ese talento que me tocó y que seguramente sigue escondidísimo muy dentro de mi. Sigo traumada, no lo voy a negar, pero poco a poco intento salir del sentimiento. Quiero estudiar una maestría, quiero ir a Japón y vivir ahí un rato, quiero hablar todos los idiomas del mundo, quiero me crezca el cabello, quiero valerme por mis bolsillos, quiero encontrar mi lugar. Pero muy en el fondo, quiero volver a tomar fotografías y no sentir que pierdo el tiempo. De todo esto creo que solo es probable el que me crezca el cabello, veremos. Septiembre, mes de "quieros".