Mi psiquiatra decía Que aprendiera a definir lo que sentía. No todo es odio y tristeza, Juchiteca; Lo que sientes se llama diferente, nadie te enseñó a entenderte? Él levantaba su mano derecha Y enumeraba las emociones. Una a una yo aprendí, Qué no todo era odio y tristeza en Juchiteca. Las sesiones eran un sin fin de carcajadas Por parte de mi loquero; A mis ideas, opiniones y muchas aventuras Qué me sucedieron antes de la medicina. Mi psiquiatra murió, un marzo o junio de 2020 No me dio de alta, pero al menos lo hice reír en cada sesión. A diferencia de otros locos, yo si aprendí a diferenciar, Que no todo es odio y tristeza en Juchiteca, Qué las pastillas no quitan ideas, opiniones o aventuras; Qué la frustración es mi amiga, Y que si el insomnio me arrulla el cerebro En las noches cálidas y frías Es por la ansiedad que me acompaña en la mañanas, Junto al café y las manías. No todo es odio y tristeza, Juchiteca; Úsa tu sarcasmo y búrlate de tu vida.
La vida de una mujer obsesiva