Voy a ver el mar y luego respirar. Voy a abrazar a mi abuela tan fuerte que seguro la lastimo. Voy a ver otro lado, voy a tomar fuerza, voy a ver si así se me quita ésta melancolía de mierda. Estoy huyendo, lo sé, pero lo necesito. Mi corazón me lo pide, es mi time out, la forma de bajarme del mundo sin hacerlo. Tal vez esto no resuelva nada, pero si me ayudará a volver a respirar, a tener dos segundos de paz, a saber estar conmigo. Sé que soy egoista, que no debería hacerlo, pero es que ya no puedo seguir, me pesa la vida demasiado. Y si no me agarro de donde sea, voy a terminar haciendo algo que no quiero. Por eso mejor, rasguño las paredes del pozo en el que estoy e intento subir. Voy a subir.
La vida de una mujer obsesiva